Sobreviviendo a la Corniche de Doha

Se disputó la final de Maratón del Campeonato Mundial de Atletismo en el paseo marítimo de Doha, Qatar. 68 mujeres fue el total de participantes registradas al momento de la largada, lo cierto es que sólo 40 pudieron llegar a la meta tras recorrer 42 kilómetros y 195 metros, registrando así el mayor número de abandono de los últimos tiempos en el maratón más lento de la historia.

La ganadora con un tiempo de 2h 32m 43s fue la keniana Ruth Chepngetich quien posee la tercera mejor marca de la historia, 2h 17m 8s, conseguida en Dubái en enero pasado. El segundo escalón del podio fue ocupado por la bahreiní Rose Chelimo y el tercero por la namibia Helalia Johannes. La 40ª clasificada, la costarricense Gabriela Traña, llegó 47 minutos más tarde que la ganadora.

Un estadio prácticamente vacío, salvo por los asientos ocupados por el emir, algunos de sus jeques y el presidente de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), Sebastian Coe, con 40 grados de sensación térmica en el asfalto (32,7 de temperatura, más de 73% de humedad) fue el escenario en el que se llevó a cabo el destacado evento.

16 médicos y más de 40 auxiliares fueron necesarios para atender a las exhaustas deportistas que lograron completar el desafío, así como también a quienes quedaron en el camino. Dos competidoras terminaron en el hospital. Decenas fueron asistidas en la carpa médica nada más cruzar la meta.

Los técnicos se preguntaban por qué, sabiendo cómo es Doha, la IAAF no prefirió que las pruebas de ruta se disputaran en otro país, mientras que uno de los más reconocidos entrenadores exclama “Esto no es un maratón, esto no es deporte, esto es una pachanga”.

Llegadas 3.30 de la madrugada, la atleta bielorrusa Volha Mazuronak, quinta clasificada, fue la primera en manifestarse tras lo ocurrido “La humedad mata. No hay aire para respirar. Pensé que no terminaría. Ha sido una falta de respeto para las deportistas. Un puñado de dirigentes se reunieron y decidieron traer aquí los campeonatos, pero ellos están sentados con aire acondicionado y seguro que ahora están ya dormidos” resumió.

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